Un
pueblo nacido de entre oscuras sombras.
Un
laberinto que lo acoge en su seno.
Gente
nacida del más ponzoñoso veneno
para
morir entre criaturas que asombran.
Y en la más oscura noche esconden sus almas,
pues
miedo tienen de aquellos que les desterraron.
Mas
fue dado a su odio que no les olvidaron.
Y para la batalla afilaron sus armas.
Y
llegó el día, el momento de la matanza.
Partieron
a la guerra y sonaron tambores.
De
las entrañas del mundo surgieron temblores.
Pues
el pueblo marchaba en pos de la venganza
Y
al llegar a lo que su reino fuese antaño
Lo
encontraron vacío, desierto, desolado,
pues
los Nómadas todo habían arrasado.
Solo
quedaban muertos y demasiados daños
Todo
el pueblo, enfurecido, comenzó a rugir.
Anduvieron
por grandes bosques frondosos.
Atravesando
países y mares hermosos.
No
se podían parar sin su venganza cumplir.

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