Tan solo fue un dulce momento,
rápido, y a su vez lento.
El contacto de dos cuerpos al mezclarse.
Sensación que de mi cabeza no quiere alejarse.
Fue un segundo, un instante,
pero el más dulce de mi vida de ahora en adelante.
Apenas nuestros labios se encontraron,
fragmentos de vida por mi mente pasaron.
Roze el paraíso al mirarte,
y lo perdí al apartarte.
Pero me embargo el cariño,
por las noches repito tu nombre como un niño.
Mas se que jamás nos volveremos a encontrar,
Y si lo hacemos no te podre mirar.
Pues tantas veces anhelo ese reencuentro,
que no se que hare cuando se repita aquel dulce momento.